No, yo no sé lo que viene después; podría inventar una historia tremenda (como tú) pero no lograría que me creyeras, podría prometer llegar contigo al fin del mundo y crear en nuestro imaginario lo que sigue después. Pero no somos piratas (no esta vez) y el mundo termina en una cascada abrupta, sin explicaciones, sin mentiras piadosas.
Por eso prefiero meter en el bolsillo de mi abrigo todo lo que no entiendo, lo que no acepto y lo que no quiero. Porque en la oscuridad encuentro las cosas que he dejado olvidadas y en el bolsillo de mi abrigo las penas pesan menos de lo que cuestan.
No, yo no sé lo que viene después, pero no me des armes con esa pregunta porque arde hasta lo in aguantable no poder responder, porque no hay defensa posible, porque duele más que esconderme de ti.
No me acorrales de esa manera si sabes que los besos traen un futuro incierto
No me preguntes que viene después si después no estarás aquí.
9 de agosto de 2009 a las 16:24
Quisiera comentarlo cuando vengas a Santiago algún día.
:)
29 de abril de 2010 a las 9:24
Este me gusta!
Es como lo que hemos sentido todos en un momento en que no sabemos que es lo que viene, independiente del matiz q tu le das (me imagino una relación), es el hecho de la incertidumbre.
Me gusta! =)